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CMT, Depresión, Medicina Alternativa, Medicina Integral, Medicina tradicional, Salud

Va a la raíz de la enfermedad mediante el Modelo de Medicina CMT

La señora Olivia Alonso Contreras narra con dolor y un gran sentimiento de tristeza:

Lo más fuerte es de unos cinco años a la fecha. Empecé con problemas de la rodilla, estuve hospitalizada, creo que por depresión y creo que me habían dicho que había tenido un micro-infarto, se me han ido agravando más las rodillas, el hombro.

Estuve hospitalizada ocho días, en esa ocasión, primero me habían dicho que llevaba un aborto, y ya estando allá le dicen a mi esposo que yo estaba muy mal, a él lo espantaron, le dijeron que iba ya casi infartada.

Ya no me hacen el aborto, me estuvieron tratando con la presión arterial, tuve picos de 160, 110. Y ya, después poco a poco me la fui controlando despacio, me empecé a hinchar de las piernas.

Encontré a otro médico y él me dio un medicamento con hidrocortisona para empezar a desechar líquidos, porque empecé a retener muchos líquidos, estuve bien relativamente ya con la presión durante unos tres o cuatro años. Empecé otra vez, no me la puedo controlar tan fácil, me empecé a hinchar otra vez, y el dolor de piernas y las articulaciones.

Ya no sé ni para dónde acudir, ya que todos los médicos me dicen que el problema son las piernas, y que baje de peso ¿cómo voy a bajar de peso? No me puedo ni mover.

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CMT, Desarrollo Integral, Medicina Alternativa

En un mes se corrigió mi mente, mi cuerpo y mi espíritu

Una hernia es un surco formando por el revestimiento de In cavidad abdominal (perifoneo). El saco pasa a través de un agujero o área débil en Ia capa fuerte de Ia pared abdominal que rodea el músculo, denominada fascia.

 “Las hernias aparecen en varias partes del cuerpo; algunas pueden ocurrir durante el nacimiento y otras durante la adultez. También pueden agrandarse debido al aumento de la presión dentro del abdomen: por ejemplo, cuando una persona hace fuerza, levanta algo, tose o durante el embarazo”

¿Cómo empezó su padecimiento?

Inicié con pequeños dolores, que después ya se convirtieron en molestias al caminar o al inclinarme, que con el paso del tiempo me empezaron a imposibilitar en mi diario quehacer.

¿Cuáles eran sus síntomas?

Presentaba muy fuertes dolores e la región inguinal y umbilical, que eran imposibilitantes

¿Qué médicos visitó?

Por mi condición y mis prestaciones, únicamente me atendí en el IMSS

¿Qué diagnóstico le dieron?

Presencia de hernia inguinal y umbilical, que debía ser intervenida quirúrgicamente.

” La Hernia inguinal es una protuberancia en la ingle, parte del intestino o tejido graso intestinal sobresale por un punto débil en el conducto inguinal. Este tipo de hernia rerpesenta el 75% de las hernias y son 5 veces más comunes en los hombres que en las mujeres. Pueden presentarse en el nacimiento, pero también en la adultez.

Por otra parte, la hernia umbilical es una protuberancia alrededor del ombligo, un bulto del intestino o tejido graso sobresale por la pared abdominal debajo del ombligo. Casi siempre su aparición se relaciona o con un embarazo o con un aumento de peso”.

 

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Cansancio, CMT, Desarrollo Integral, Estrés, Medicina Alternativa, Medicina tradicional, Salud

“Yo recomiendo ampliamente a Congregación Mariana Trinitaria porque realmente salva vidas”

“Mis padecimientos empezaron hace 10 años. Consulté diferentes médicos, especialistas, instituciones y tratamientos naturistas para atender mis padecimientos de cansancio y hormigueo corporal. Para los problemas de mi cara también visité diferentes dermatólogos y especialistas de la piel”.

“Físicamente padecía de mucho cansancio. En la espalda, prácticamente sentía que traía cargando una piedra. En mi pierna izquierda, brazo izquierdo y media cara tenía un hormigueo constante, los sentía dormidos; tenía que estar sentada y sin moverme para evitar el hormigueo intenso. Visité un sinnúmero de especialistas y algunos de ellos relacionaron mis padecimientos con problemas de origen nervioso heredados por mis padres o abuelos. Mi madre era hipertensa, pero nada que ver con las características que yo presentaba. Otros médicos opinaban que era por mi actividad, ya que yo me dedicaba a las ventas y era muy estresante”.

“La mayoría de quienes me atendieron me daban demasiados calmantes, antidepresivos, reposo total y mejora de mi alimentación… pero nada”.

“A lo largo de 10 años me han recetado cajas y cajas de medicamentos, pero seguía empeorando. Hace un año me empezó una taquicardia que se me intensificaba por las noches. El malestar era tan terrible que escuchaba los latidos de mi corazón en mis oídos, por las palpitaciones tan fuertes sentía que estaba a un paso de un paro cardiaco”.

“Lo que pasa conmigo es un milagro de vida. Mejores resultados no los podría encontrar en ningún otro lado”.

“Finalmente escuché en la radio un evento de Congregación Mariana Trinitaria, donde hablaban de la medicina tradicional. Llamó mi atención y dije no pierdo nada con hablar. Marqué por teléfono y fueron muy amables y me hicieron mi cita… iPor fin, el día de la cita tan esperado! Llegué corriendo como niña de colegio hasta que conseguí lo que tanto necesitaba que me dijeran: iQué tenía! Inicié el tratamiento de 3 días. Fue bastante extraño para mí, por el método y las técnicas utilizadas; pero a partir del tercer día yo era una gente nueva. Me sentía ligera, había tirado esa carga tan pesada, tenía mucha energía y ganas de vivir”.

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CMT, Colitis, Desarrollo Integral, Gastritis, Medicina Alternativa, Medicina tradicional, Salud

“Llevo 10 años padeciendo Colitis Aguda y Gastritis muy fuerte. Hace un año estuve propenso a un paro cardiaco”

Llegué a Congregación Mariana Trinitaria porque padezco de Colitis Aguda y Gastritis muy fuertes. Me estuve tratando con varios médicos por 10 años pues es un problema crónico que no me dejaba respirar. A causa de la misma, tuve neumonía y hace un año estuve propenso a un paro cardiaco. Me alivié de la neumonía, pero continué con la insuficiencia respiratoria, porque el problema tan fuerte no era de los pulmones, sino de los intestinos, que al mismo tiempo se conjugaban con el sistema pulmonar.

Mi esposa y yo nos enteramos de Congregación Mariana Trinitaria por una familia que se atendió y el resultado fue un éxito; nos dio su testimonio y la vimos tan bien que nos contagió de mucha confianza por la forma en que se expresó de la recuperación tan rápida de su estado de salud.

A mí me impactó mucho la persona que nos recomendó, tenía un problema de columna vertebral muy fuerte, al grado de llegar a Congregación Mariana Trinitaria en silla de ruedas y, verla caminar por nuestro negocio fue algo muy impactante. Igualmente, su hija tenía un problema de cáncer en la sangre lo cual no le permitía tener hijos, después de tratarse en Congregación Mariana Trinitaria, se realizó un análisis y el cáncer ya no estaba presente; ella se embarazó y me llevó a su hijo… iQué mayor testimonio!… iEstoy viendo a su hijo! Por todo esto, llamamos a Congregación Mariana Trinitaria y concertamos la cita para atendemos.

“Con el tratamiento corporal y psicológico recibido aclaré muchas dudas, pude desahogarme y sacar muchas cosas que estaban perjudicando mi vida; pero, hoy, abiertamente, puedo decir que gozo de salud. Sé lo que es sentir que la oxigenación llegue a mis pulmones  iMe siento muy saludable!”.

En mi caso, yo tenía el problema de falta de respiración, y el no poder hacerlo me provocaba irritabilidad y esto generaba que mi vida no funcionara bien.

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CMT, Desarrollo Integral, Lumbalgia, Medicina Alternativa, Medicina tradicional, Salud

Congregación Mariana Trinitaria; mi esperanza de recuperación

Mi nombre es Arturo Ilescas Delgadillo. Tengo 39 años de edad. Me desempeño como chofer desde los 18 años y hace 13 años empecé a padecer de lumbalgia. Este diagnóstico lo obtuve tras sentir dolores y molestias en la espalda baja, por lo que acudí al médico. Él me indicó 3 meses de reposo y medicamentos que aliviaron mis malestares en 15 días y pude reiniciar con mis labores normales. Sin embargo, poco tiempo después me viene un dolor muy fuerte que no me permitió manejar ni hacer nada más.

Acudí a ver a un médico ortopedista quien solicitó un estudio de resonancia magnética y resulté con una hernia de disco muy avanzada, pues la hernia había comprimido las raíces nerviosas formando la famosa “cola de caballo”. El dolor ya no me dejaba mover el cuerpo. La opción que dio el doctor era la cirugía. Yo la acepte de inmediato y me programaron de urgencia para el día siguiente en una clínica particular. Luego de operarme me dieron de alta al día siguiente, para continuar en reposo y con medicamento que seguí al pie de la letra.

Tras las revisiones iniciales mensuales en las que me decían que iba muy bien en mi recuperación, en el quinto mes me empezó una molestia y al octavo mes regresó el mismo dolor, por lo que me volvieron a hacer una resonancia magnética indicando el desarrollo de fibrosis que nuevamente comprimía las raíces nerviosas, percatándose además de la presencia de otra hernia entre las vértebras L4 y L5. La única forma de solucionarlo era que me sometiera a una nueva intervención quirúrgica en el Hospital Juárez; me rasparían el hueso para eliminar la fibrosis y eliminarla segunda hernia.

Acudí con un acupunturista tratando de buscar otro medio por el cual aliviar mi dolor, pero no sentí una mejoría, sólo era un alivio temporal; lo único que hacia eran bloqueos con lidocaína y al pasar el rato yo seguía igual. Fue dinero tirado a la basura en un tratamiento que no sirvió.

“En sólo dos sesiones siento que me he recuperado en un ochenta por ciento, mis familiares me encuentran con mucho mejor ánimo.”

Mis dolores eran muy intensos y desesperantes, ya no los aguantaba, no era vida; como con la primera cirugía sentí mejoría, acepté una segunda intervención con el mismo médico. Esta vez resentí más el procedimiento, ya que fue con anestesia general, lo que hizo que mi recuperación fuera más lenta y tardé más para reincorporarme a mis actividades. Acudí puntualmente a mis revisiones, al cabo del tercer mes yo seguía con molestias tras la operación. Uno de los doctores del equipo que me intervino me comentó que el dolor seria constante por 4 ó 5 meses, pues me habían raspado el hueso; sin embargo, el dolor nunca disminuyó, al contrario, en el décimo mes tras la segunda intervención, nuevamente el dolor inicial tan intenso regresó. De nueva cuenta me realizaron una resonancia magnética, la tercera, y resultó que la fibrosis volvía a brotar ahora más fuerte.

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CMT, Desarrollo Integral, Hemiplejia, Medicina Alternativa, Medicina tradicional, Salud

“No sólo me ayudaron a recuperar la movilidad, sino también a recuperar lo que los griegos llaman el psique, la mente..y el nous del alma”

Yo tengo 3 años padeciendo de una hemiplejia, hemiparesia, del lado izquierdo, a causa de un accidente automovilístico. Tuve un traumatismo craneoencefálico, que hubo un caudal de sangre en el área optaminal derecha del cerebro, paralizando el cuerpo izquierdo, de los pies a la cabeza.

Hace tres años fue el accidente. Durante ese tiempo tuve una recuperación muy, muy lenta. Yo calculo que, en ese tiempo, antes de entrar aquí a CMT, tuve una recuperación del 70%. Había dificultad para mover la pierna, la rodilla y el pie… También el brazo y la mano, y en términos generales, además había problemas serios de inflamación del intestino, imposibilitando que yo evacuara correctamente. Desde hace 3 años estoy en tratamiento psiquiátrico, uso senósidos para poder apoyar a mi intestino. Y use tratamiento psiquiátrico, el mayor problema es que siempre estaba cansada, siempre tenía sueño. Así fueran las 10 u 11 de la mañana ó 5 de la tarde, siempre tenía sueño. No sentía energía, no sentía vitalidad, y el psiquiatra me apoyó, porque la otra es que no podía dormir y entonces me inducían el sueño y el despertar. Entonces, me medicaban para dormir y activar la vigilia. En grande rasgos, a parte de la movilidad, esos eran mis problemas de salud más graves.

Yo me atendí en Cuba en el Centro Internacional de Restauración Neurológica, en diciembre del 2010, al primer año de mi accidente. A mí, los cubanos me sometieron a muchos estudios de diferente tipo. Me dijeron que lo único que estaba inerte era parte de mi cerebro, mi capacidad cognitiva estaba perfectamente. Que lo único que había era un gran compromiso motriz y que cuando yo recuperara la motricidad, iba a recuperar la armonía intestinal, la vigilia, la posibilidad de dormir. Por eso me indicaron que, regresando a México, asistiera con un psiquiatra. En el desempeño laboral, en mi vida general, el accidente trastocó mi vida porque yo era una persona que corría y corría. Y entendí perfectamente a John Lennon cuando decía que la vida es eso que te pasa cuando tú empiezas a planear la vida, vivir la vida. A mí me pasó el accidente en un momento en que yo estaba plena, yo hacía muchas cosas, en la motricidad me frenó, me frena mediante el no poder desplazarme rápidamente a un lugar, no poder coger una botella con la mano izquierda, no poder abrocharme el pantalón yo sola, depender de la ayuda de los demás. En mi familia hubo una sobre protección, mi mamá me decía que cómo se me ocurría a mí, que después del accidente tan grave que tuve, volver a manejar. Mi abuelo decía que si el caballo te tira, lo que debes hacer es subirte de inmediato para que el animal no sienta que le agarres miedo, y para que no le agarres miedo entonces a los 3 meses de mi accidente, yo empecé a manejar de nuevo, vehículo automático porque pues con una mano, sólo eso podía manejar. Me apoyaba de un bastón.

En términos laborales lo que más requiero es mi cabeza, y como ahí no hubo un daño profundo… en donde hubo cambios fue en el quehacer diario, en poder ir al baño yo sola, abrocharme el pantalón, subirme los calzones, bañarme… Pero de ahí en más, eso fue todo. Durante ese tiempo, calculo que recuperé en un 50% el movimiento de mi cuerpo.

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Asma, CMT, Medicina Alternativa, Medicina tradicional, Salud

Mi quincena era como: “Ahorra, porque en un mes, ya sabes, crisis asmática y hospital”

Mis padecimientos comenzaron en octubre de hace 4 años. Eran constantes gripas y tos. Una gripa me duraba 3 semanas y se me complicaba en tos crónica e infección. Llegaba a tal grado de tomar Amoxicilina, Gentamicina… bueno, todo lo que acabara en “ina”. Ya era demasiada medicina y antibiótico y, lo peor, era que no cedía la tos. Llegué al punto en que ya no podía caminar 20 metros. De plano, me paraba y no podía respirar. Era el clásico “me falta aire”, entonces acudí al hospital de emergencia, me internaron una semana y ahí me diagnosticaron asma, ya tenía 25 años, pero yo no sabía que era asmática.

25 años sin nada y, de repente, “eres asmática”, yo no lo creía. Fui atleta, basquetbolista, futbolista en el lapso de la universidad y desde la primaria he hecho mucho ejercicio. No lo podía creer, menos a la edad que yo tenía, no había presentado síntoma y ningún doctor me lo había dicho hasta entonces.

En el hospital me dieron seguimiento, fui a ver neumólogos, una clínica de alergia… Cuestiones así, piquetes e inyecciones, pero al final de cuentas todo era medicina alópata, nunca fue un tratamiento en sí, sino me trataban cada que caía en crisis: Prednisona, Teofilina, Teolong…! Inyéctate todo! El chiste era que saliera y pudiera respirar. Nunca tuve un tratamiento adecuado, sólo era para controlar la alergia; las medicinas y todo eso, eran como alternativas.

A mí no me podía dar gripa porque, al día siguiente tenía broncoespasmos en el pecho y tenía que ir a nebulizaciones. Todo me generaba una crisis asmática, así que, una gripa la tenía que cortar de tajo, pero ya, con el famoso Co-Tylenol o posteriormente el Paracetamol con epinefrina o Clorfenamina que me recetaban los neumólogos para quitármela; de lo contrario me podría generar una crisis osmática.

En un año, casi cada dos meses me internaban. Si hacía calor, que por que hacía calor; si hacía frío, porque hacía frío; si salía y caminaba 200 metros, aun cuando llevaba sombrilla, el simple hecho de que mi cuerpo sintiera mucho calor, ya era gripa; era muy delicada en ese aspecto. Cuando me internaba, era por una semana. Soy alérgica a la Teofilina y a la Prednisona, me causan taquicardia y me quitan el potasio, así que me las suministraban, pero en menores dosis, y no en las que deberían ser para liberar mis pulmones que eran los que se saturaban. Yo sentía que me dolían, así como algo muy tierno, indefenso. Hasta respirar profundo me dolía por lo mismo de la enfermedad.

“A mí no me podía dar gripa porque, al día siguiente tenía broncoespasmos en el pecho y tenía que ir a nebulizaciones. Todo me generaba una crisis asmática así que, una gripa la tenía que cortar de tajo, pero ya.”

Eso me ocasionaba dolor tanto de pecho como de la espalda en los pulmones.

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CMT, Desarrollo social, Medicina Alternativa, Medicina tradicional

Tuve un accidente, quedé inmovilizada y con secuelas de epilepsia, crisis convulsivas y ausencias

Visité Congregación Mariana Trinitaria por un accidente que tuve al golpearme la segunda y tercera cervical, quedé inmovilizada. Llegué caminando, pero iba muy adolorida y con secuelas de epilepsia, crisis convulsivas y ausencias. Todo sucedió cuando estaba en una fiesta infantil, atrás de mi estaba un columpio sin cimentar, por lo que se me vino completamente hacia la nuca.

Visité a un neurólogo y me hicieron varios estudios. Revisaron mi columna, estaba un poco desalineada y tenía que estar en observación. Me dieron tratamiento neurológico y anticonvulsivo. Este suceso fue el 25 de febrero del 2011.

Me enteré de Congregación Mariana Trinitaria por una familia que se atendió aquí mismo. Me comentaron que la señora había tenido un accidente y acudió a tratarse en Congregación Mariana Trinitaria; me dio su testimonio y la vi tan bien que me contagió de mucha confianza, por la forma que se expresó de la recuperación tan rápida en su estado de salud.

En base a ese testimonio, llamé a Congregación Mariana Trinitaria y concerté una cita para atenderme. Cuando me hicieron la valoración, detecté muchas cosas que no sabía que tenía, y en el transcurso de 3 días que duró mi tratamiento, empecé a sentir situaciones de mejoría; como el caminar con seguridad lo cual antes no podía. Sentía mucho dolor y angustia, tenía una sensación de ausencia, que ahora ya no tengo. Estas mejoras la he sentido en estos 3 días de mi tratamiento, que fue más psicológico y mejoré un 75 por ciento.

“Ahora estoy más unida a mi esposo, me siento feliz; esta misma unión y felicidad la transmito a mis hijos y veo a ellos más sanos y felices”.

Al estar en tratamiento psicológico resolví muchas dudas, me ayudaron a comprender y a entender el miedo que yo sentía por el accidente; ya no me siento débil, ahora tengo muchas ganas de hacer las cosas, las ausencias que tenía desaparecieron, me siento con muchos ánimos.

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CMT, Desarrollo Integral, Medicina Alternativa, Medicina tradicional, Salud

Como nos decían antes las abuelitas: con un té y unas hierbas, con eso te curas

Ya eran dos años que venía arrastrando este problema. Tenía dolores de cabeza, colitis, gastritis, esofagitis y un dolor muy fuerte en la parte del hígado. Había ido de médico en médico y no había podido encontrar una solución. Visité varios médicos generales y me dijeron que era colitis, otros me indicaron que era gastritis o esofagitis, que tenía inflamados los intestinos y el hígado.

Me sentía tan agotada, porque no descansaba como debía. A veces me dormía y amanecía como si no hubiera dormido, con ese mal humor que tenía últimamente, gritándoles a mis hijos para que se levantaran, llegando al trabajo corriendo y de malas.

Mi trabajo es muy estresante. Estoy desde las 7 de la mañana hasta casi las 8 de la noche. Es un lugar donde siempre estamos bajo presión, tenemos que trabajar muy rápido y prácticamente no tenemos vida propia; siempre estamos metidos en el trabajo y creo que todo eso nos lleva a tener este tipo de padecimientos y, más que nada, uno es dejado y no se cuida como debe ser. Anteponemos el trabajo a nuestra propia salud.

Tuve muchos problemas familiares. Exactamente hace un año tuve dificultades con mi esposo por sus problemas de alcoholismo. Todo eso me llevó a tener mucho estrés. Casi llegué a tener una parálisis facial por los mismos problemas. Era mucho, mucho el pleito y los conflictos que llegamos a tener, fue terrible. A raíz de eso me fui enfermando más y más, hasta que llegó un momento que ya no pude más. Con los médicos que me atendían no sentía el alivio. Yo me tomaba los medicamentos, a veces tanto medicamento que tomaba, en vez de hacerme bien, me hacía más daño. Ya no quería más medicamentos. Estaba muy cansada de estar tomar tantas medicinas que no me ayudaban a nada al final de cuentas.

Aunque digan que es poquito lo que te cobran, pues no. Porque vas una vez y no te funciona, vas otra vez y tampoco… ¿Cuántos trata- mientos llevas encima? A veces de 200 y 300 pesos, si hacemos cuentas, te gastas en 4 consultas hasta 2000 pesos; cuando no te resulta nada, es como si tiraras el dinero la basura.

“ No hay necesidad de que vayas a la farmacia a llenarte de medicamentos, yo envenenaba mi cuerpo con tantas medicinas y, créanme, ahora una pastilla no me he tomado ”

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